Tres torres
Esta propuesta arquitectónica utiliza voladizos audaces para crear un diálogo entre la materia y el espíritu, representando la búsqueda del equilibrio y la suspensión frente a la densidad urbana.
La transparencia del cristal disuelve fronteras y permite que la luz natural símbolo de claridad penetre el diseño, transformando la estructura en un organismo que respira en sincronía con la ciudad.
En este intercambio visual, el edificio deja de ser un objeto inerte para convertirse en un organismo que respira y se sincroniza con el ritmo de la ciudad, ofreciendo un refugio de honestidad arquitectónica.

